Selección Argentina. Las eliminatorias para el Mundial 2023 de básquetbol: un camino complejo y sin la mejor versión

Un horizonte intrigante e intenso. Para leer, para analizar, cargado de expectativas. Con la carga emocional de un subcampeonato del mundo a cuestas y una experiencia olímpica lejos de la mejor versión. Sin entrenador definido y con la compleja tarea de diseñar estrategias de afrontar compromisos son las mejores piezas. El sorteo que se realizó este martes para definir los grupos de las ventanas clasificatorias para el Mundial del 2023, que se disputará en Japón, Filipinas e Indonesia, pone al seleccionado de la Argentina de básquetbol ante un enorme desafío y en alerta.

Como primera medida, el mapa de equilibrios de poderes en América no es dispar. Todos los países evolucionaron muchísimo en su juego, en la lectura de los rivales y los jugadores representan una amenaza. Por eso, es equivocado pensar que para la Argentina pueda resultar sencilla la primera etapa, en la que deberá enfrentarse a Venezuela, Panamá y Paraguay, por el Grupo A.

Es cierto que los juegos serán de local y visitante ante los tres seleccionados y que los tres primeros se clasificarán a la segunda instancia. Quizá se entienda que este esquema puede resultar favorable, aunque no lo es tanto.

Como primer punto, hay que tener en cuenta que el conjunto nacional todavía no tiene un entrenador designado, ya que Sergio Hernández finalizó su vínculo con la Confederación Argentina de Básquetbol y no seguirá en el cargo. Si bien se cree que el próximo seleccionador puede ser Néstor Che García, todavía no hay certezas de su llegada. En cualquier caso, cualquiera sea el nuevo conductor, implicará una nueva disposición táctica y estilo de juego, lo que implica un tiempo de adaptación. Incluso, la última experiencia olímpica dejó en claro que la Argentina es un equipo que necesita una buena preparación, algo que no ocurrió antes de Tokio.

Patricio Garino, que jugará en Francia, será uno de los jugadores disponibles

La primera ventana clasificatoria se celebrará entre el 20 y el 30 de noviembre. Luego, la segunda se dará entre el 21 de febrero y el 1 de marzo de 2022, mientras que la tercera se jugará del 27 a junio al 7 de julio. Para cada uno de estos compromisos, no ser contará con la armada principal de la Argentina. No es nuevo este panorama, para la eliminatoria para China se sufrieron los mismos contratiempos.

Sin embargo, para esta competencia, respecto del plantel que estuvo en Tokio 2020, la mitad del grupo no estará disponible. Ya sin Luis Scola como una pieza determinante, hay que tener en cuenta que Facundo Campazzo, Luca Vildoza, Gabriel Deck, Leandro Bolmaro, los NBA, no serán parte de la nómina, ya que la liga de los Estados Unidos no detiene su competencia por estas fechas de FIBA. Lo mismo sucederá con Nicolás Laprovittola, que en Barcelona jugará la Euroliga, que tampoco detiene su acción. Francisco Caffaro, que juega en la universidad de Virginia, no estaría disponible porque no lo dejaría salir para esos compromisos.

La única posibilidad de contar con estos jugadores sería para la última ventana, ya que en esas fechas no hay competencia en la NBA y tampoco en la Euroliga. Es curioso lo que le sucede a la Argentina, porque por tener un alto nivel en sus jugadores principales tiene que lidiar con un plantel sin su mejor versión, mientras que Venezuela y Panamá, los dos rivales más fuertes en este primer paso, al no tener jugadores en los torneos más importantes, podrán tener a disposición a sus mejores hombres.

Estarían disponibles otros jugadores que fueron parte del equipo en Tokio, aunque sus traslados a cada una de las ventanas, las de Venezuela y Panamá, implicará un gran movimiento logístico, los gastos para la CABB será más altos y el descanso antes de cada cita será casi inexistente. Marcos Delía, Patricio Garino, Juan Pablo Vaulet, Nicolás Brussino, viajarán desde Italia, Francia, Grecia y España, por lo tanto, sus participaciones es posible que sean selectivas para dosificar fuerzas y posibilidades dentro de la eliminatoria. El único del plantel que está en la liga local es Tayavek Gallizi, que no tendría complicaciones para estos duelos.

Nicolas Laprovittola que jugará en Barcelona, no estará disponible porque el club español jugará Euroliga, otra competencia que no se detiene durante las fechas de la FIBA (Eric Gay/)

Ahora bien, otros jugadores que podrían ser parte de las convocatorias también implicaría coordinar viajes y traslados de, al menos, 12 horas de vuelo. La lista podría tener en el radar a José Vildoza, que juega en Croacia, Lucio Redivo, que está en Italia, Fernando Zurbriggen y Lucas Faggiano, participantes de la ACB de España, Fausto Ruesga, Máximo Fjellerup y Pedro Barral, que están en la Liga Leb Oro, de España. Incluso, Carlos Delfino, que está en Italia, jugando para Victoria Libertas Pesaro, podría ser parte, ya que manifestó que se siente bien como para competir.

Es posible que jugadores como Fabián Ramírez Barrios, Mauro Cosolito, Luciano González o Nicolás Romano, hombres de la Liga Nacional, tengan un espacio en las convocatorias, de la misma manera que Franco Balbi, que está en Brasil, puede ser una buena alternativa.

Lo concreto es que será un camino largo, que la Argentina deberá mover muchísimas piezas para mostrar su mejor versión para llegar al Mundial de 2023 y no es una empresa fácil. En la cuarta ventana comenzará la segunda etapa de las eliminatorias, en la que los tres primeros de cada grupo formarán dos zonas más de seis seleccionados cada una y jugarán frente a los equipos con los que no se enfrentaron en la primera instancia. La cuarta ventana se jugará entre el 22 y el 30 de agosto del 2022, la quinta entre el 7 y el 15 de noviembre, mientras que finalizarán con la sexta entre el 20 y el 28 de febrero del 2023.

La Argentina, si pasa a la segunda etapa, que se disputará entre agosto 2022 y febrero 2023, con 6 partidos más, se cruzará contra los equipos del Grupo C (Canadá, República Dominicana, Islas Vírgenes y Bahamas). De estas zonas de seis, los tres primeros lograrán el boleto directo al Mundial, igual que el mejor cuarto.

Está claro que conseguir uno de los siete boletos de América para la gran cita de Japón, Filipinas e Indonesia, será una misión en la que no se podrán dar pasos en falso.