PARIS.- Francia dio inicio hoy a un maratónico juicio por el atentado de París de noviembre de 2015 que dejó 130 muertos y un atacante con vida. Ese terrorista, el francomarroquí Salah Abdeslam, figura como el principal acusado por uno de los ataques más letales de Europa Occidental, que tuvo lugar en el Estadio de Francia, al norte de París, en las terrazas del este de la capital y en el teatro Bataclan.

“Primero que todo, quiero decir que no hay más dios que Alá y que Mahoma es su profeta”, dijo Salah Abdeslam al comienzo del proceso, recitando la profesión de fe islámica. Preguntado por su profesión, respondió que lo dejó todo para convertirse “en combatiente del Estado Islámico”.

Abdeslam, de 31 años, un joven que cometía delitos menores antes de convertirse al jihadismo, es el único superviviente de los comandos que atacaron París, el “décimo hombre”, y el juicio deberá esclarecer su papel exacto. “Velaremos porque este juicio excepcional no se convierta en un juicio de excepción”, advirtieron sus abogados.

Doce de los 20 acusados se enfrentan a la cadena perpetua por esa noche de horror del 13 de noviembre de 2015.

El juicio comenzó sus sesiones en una sala expresamente habilitada en el Palacio de Justicia de París, en medio de fuertes medidas de seguridad en un contexto de “riesgo” de amenaza terrorista, apuntó el portavoz del gobierno Gabriel Attal a la cadena France 2.

En 2020, durante el juicio de los atentados de Charlie Hebdo en enero de 2015, nuevos ataques golpearon Francia.

La sala de audiencias donde tiene lugar el juicio por el atentado de 2015 (ALAIN JOCARD/)

“Toda Francia mirará este juicio, todo el mundo mirará este juicio”, aseguró el lunes el ministro de Justicia, Eric Dupond-Moretti, al visitar la sala de vistas.

Aquella noche del terror comenzó poco después de las 21.15 en Saint-Denis. En ese momento, un atacante suicida activó sus explosivos cerca del Estadio de Francia, donde tenía lugar un partido amistoso de fútbol entre Francia y Alemania, con miles de personas en las gradas, entre ellos el entonces presidente Francois Hollande.

Dos kamikazes más siguieron minutos después provocando la muerte de un conductor de colectivos. Abdeslam también debía volarse pero acabó huyendo a Bélgica, porque, según los investigadores, su cinturón de explosivos era defectuoso.

A continuación, en el centro de París, dos comandos de tres hombres cada uno dispararon contra terrazas de bares y restaurantes y balearon a los asistentes a un concierto en el Bataclan, donde las fuerzas del orden lanzaron un asalto pasada la medianoche.

El saldo del peor ataque en París desde la Segunda Guerra Mundial fue de 130 muertos y más de 350 heridos, en un momento en que una coalición internacional luchaba contra el EI en Siria e Irak y miles de sirios buscaban llegar a Europa huyendo de la guerra.

En esta imagen del 16 de noviembre de 2015, personas reunidas frente a la cafetería Le Carillon, zona de los atentados que habían tenido lugar tres días antes

Cuatro años de investigación permitieron reconstruir gran parte de la logística de los atentados y del recorrido que siguieron los miembros del comando: por una ruta migratoria desde Siria hasta sus escondites alquilados en Bélgica y cerca de París.

Los investigadores descubrieron una célula jihadista mucho mayor y responsable también de los atentados que dejaron 32 muertos el 22 de marzo de 2016 en el metro y en el aeropuerto de Bruselas, otro de los ataques que ensangrentaron Europa durante esos años.

El primer momento importante del juicio comenzará a finales de septiembre con los testimonios de los supervivientes y allegados de las víctimas, durante cinco semanas, y sus asociaciones ya advirtieron de la emotividad.

“Sentimos que hay angustia (…) Algunos se preguntan qué les pasará cuando vean a los acusados en el banquillo”, indicó Carole Damiani, responsable de una asociación de ayuda a las víctimas, que recibió “numerosas llamadas” en los últimos días.

El interrogatorio de los acusados –seis de los cuales son juzgados en rebeldía– llegará a principios de 2022 y el principal interrogante será si Abdeslam abandonará el mutismo en el que se ha instalado desde su detención en Bélgica en 2016.

Agencias AP y AFP