Por Lucia Mutikani

WASHINGTON, 3 sep (Reuters) – La creación de empleos en
Estados Unidos se desaceleró más de lo esperado en agosto, en
medio de un debilitamiento en la demanda de servicios y la
persistente escasez de trabajadores a medida que aumentan las
infecciones por COVID-19, aunque el ritmo fue suficiente para
sostener la expansión económica.

Las nóminas no agrícolas aumentaron en 235.000 puestos de
trabajo el mes pasado después de subir en 1,053 millones en
julio, dijo el viernes el Departamento de Trabajo en su informe
mensual de empleo, seguido de cerca por los mercados, analistas
y autoridades de bancos centrales.

La tasa de desempleo cayó al 5,2% desde el 5,4% de julio.
Sin embargo, esta cifra queda subestimada por personas que se
clasifican erróneamente como «empleadas pero ausentes del
trabajo».

Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado
que las nóminas no agrícolas aumentarían en 728.000 puestos de
trabajo y la tasa de desempleo caería al 5,2%. Las estimaciones
de las nóminas variaron desde un mínimo de 375.000 hasta un
máximo de 1,027 millones.

La impresión inicial de las nóminas de agosto incumple las
expectativas y refleja un crecimiento del empleo más lento que
el promedio de tres meses hasta julio durante los últimos años,
incluso en 2020. Las nóminas de agosto se han revisado
posteriormente al alza en 11 de los últimos 12 años.

El informe se produjo cuando los economistas han reducido
drásticamente sus estimaciones de la expansión del PIB para el
tercer trimestre, citando el aumento de casos de coronavirus
impulsado por la variante Delta, así como la incesante escasez
de materias primas, que están deprimiendo las ventas de
automóviles y la reposición de existencias.

El informe del viernes será analizado por inversores que
buscan calcular el momento del anuncio de la Reserva Federal
sobre cuándo comenzará a reducir su masivo programa mensual de
compra de bonos.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, reafirmó la semana
pasada una recuperación económica en curso, pero no ofreció
ninguna señal sobre cuándo el banco central estadounidense
planea empezar recortar sus compras de activos, más allá de
decir que podría hacerlo a partir de «este año».

Algunos economistas no creen que el recuento de nóminas por
debajo de las expectativas sea lo suficientemente débil como
para que la Fed se aleje de su cálculo que de empezará el retiro
de estímulos durante «este año».

La escasez de materias primas ha dificultado que las
empresas repongan los inventarios agotados. Las ventas de
vehículos de motor cayeron un 10,7% en agosto, lo que llevó a
los economistas de Goldman Sachs y JPMorgan a recortar sus
estimaciones de crecimiento del PIB para el tercer trimestre a
una tasa anualizada del 3,5% desde el cálculo máximo de 8,25%.

La economía creció a una tasa del 6,6% en el segundo
trimestre.

La pandemia ha trastornado la dinámica del mercado laboral,
creando escasez de trabajadores incluso cuando 8,7 millones de
personas están oficialmente desempleadas.

Hubo un récord de 10,1 millones de puestos de trabajo a
finales de junio. La falta de servicios de cuidado infantil
asequibles, los temores de contraer el coronavirus, los
generosos beneficios de desempleo financiados por el Gobierno
federal, así como las jubilaciones relacionadas con la pandemia
y los cambios de carrera han sido factores importantes en el
rezago.
(Reporte de Lucia Mutikani. Editado en español por Marion
Giraldo)