Tras comprobar que más de un millón y medio de alumnos abandonaron la escuela durante la pandemia y que los que la terminaron no saben muy bien qué terminaron ni para qué les va a servir, en el gobierno nacional y bonaerense decidieron tomar el toro por las “hastas”, achicando las “vurvujas” de las aulas para tratar de que los pibes recuperen por “ósmocis” parte de todo lo que perdieron durante el año y medio que les clausuraron las aulas. Fue así como convocaron a los mejores librepensadores del país para que “agan” un buen adoctrinamiento de “jóbenes y jóbenas” con vistas al futuro. ¿El de los chicos? No. El de las PASO.

El mensaje debía ser claro y rotundo. Nada de “fundamente por favor, Juancito, tan interesante opinión”, sino tratar al alumno de loco mientras se agita los brazos bramando “¿qué te creés, que porque [Macri] tiene ojitos celestes no va a robar? ¡Te robó el futuro! Se llevó la tarasca junto a sus amigos. ¿La entendés o no?”, lo conminó la plácida profesora de Historia Laura Radetich a su alumnito de La Matanza, presuntamente opositor, y por lo tanto, necio, cipayo y golpista. De paso, con lo de los “ojitos celestes” completó una soberbia miniclase de antidiscriminación, tomada del manual del Inadi, que habilita a tener empleadas domésticas en negro o a cambio de un empleo estatal.

Si la lección de la profe Radetich fue un lujo, la de educación sexual que vino después del recreo fue magistral. Dijo la honorable profesora Victoria Tolosa Paz: “Nosotros [los peronistas] vinimos a hacer posible la felicidad de un pueblo y no hay felicidad de un pueblo sin garchar”. Apréciese la delicadeza de la frase y repárese en sentido metafísico del mensaje.

Pero hubo más. A esos inestimables derroches de erudición del progresismo kirchnerista lo apabulló el pensamiento preclaro de la docente de “in”Seguridad ciudadana Sabina Frederic: “Suiza es más tranquilo, pero más aburrido”, dijo. A lo que Sergio Berni, profe titular de Filosofía y suplente de Tolosa Paz en Educación Sexual, le respondió: “Cree que estamos de joda. La seguridad del conurbano es el onanismo de los intelectuales”.

Para dar la materia Trabajo y Ciudadanía, tomaron al compañero Luis D’Elía. Qué gran docente. Primera clase y se cortó la tobillera electrónica, propiedad del Estado, delante de un intendente y de un juez. ¡Cuánta ética y civismo en una única lección!

No es para menos. Son todos colegas de Axel, el profe de Geografía – ”Buenos Aires es la provincia más grande de la Argentina, si no contamos a la Antártida”, dijo- y también de Práctica del Lenguaje, quien jamás “pudió” resistirse a que “haiga” tanta genialidad disponible en la colmena de la abeja reina de la otra Tolosa. Eso sí, después no nos asombremos cuando nos bochen en las próximas pruebas PISA.