Preocupa en el Gobierno y en Juntos por el Cambio una posible caída en la participación electoral

A dos semanas de las PASO, el primer test electoral a nivel nacional desde la llegada de la pandemia de coronavirus, crece la incertidumbre en el Gobierno y en Juntos por el Cambio sobre el veredicto de las urnas. En una campaña marcada por la apatía electoral, un factor que altera los cálculos del oficialismo y la oposición, los estrategas de las principales coaliciones coinciden en un punto: la preocupación por una posible caída en el nivel de participación en las primarias.

El temor a una merma en la concurrencia es palpable en ambas fuerzas, lo que despierta especulaciones y distintas estrategias. “En general, si hay menos participación, eso beneficia al peronismo, porque Juntos por el Cambio tiene más votantes en común con los apáticos”, reflexionó frente a LA NACION un hombre del oficialismo, en el que reinan varios miedos más allá de una posible abstención.

En Juntos por el Cambio preocupa el nivel de participación en las PASO, por el contexto pandémico y el clima social. Y sospechan que una baja concurrencia podría perjudicar a la coalición opositora, sobre todo en la Capital, el bastión de Pro. “Está complicado en todo el país. Hay mucho miedo, bronca y desilusión. Vamos a reforzar el mensaje sobre la importancia de esta elección”, resalta uno de referentes del espacio. “Más que preocuparnos, nos ocupa”, coinciden en la fuerza de Elisa Carrió (CC). De hecho, en una de sus últimas apariciones públicas en la ciudad, Mauricio Macri pidió a la población que vaya “a votar”. Diego Santilli y Facundo Manes, rivales en la interna bonaerense de Juntos, hicieron lo propio.

El último simulacro electoral fue exitoso, pero admiten que puede haber demora en la difusión de los primeros datos

En la cúpula de Pro aún sobrevuela el recuerdo de las elecciones de 2019, cuando la participación aumentó un 4% entre las PASO y las generales. Patricia Bullrich está convencida de que ese salto le permitió a Macri recortar la diferencia de quince puntos que le había sacado Fernández. Desde 2011, la concurrencia crece entre las PASO y las generales. Hasta ahora, la suba más pronunciada se dio en las presidenciales de 2015, cuando pasó del 74,98% al 81,07%.

Los armadores de JxC también están atentos al bajo nivel de asistencia que hubo este año en las elecciones de Misiones, Salta y Jujuy. En promedio, la caída en esos distritos respecto de los comicios anteriores oscila entre 8 y 19 puntos. Hoy, habrá un nuevo test en Corrientes.

En el oficialismo también leen con atención esos datos, pero apuestan a la idea de que en el país hay “cultura de votación” y que eso hará que, a pesar de la situación actual, la gente termine concurriendo a las urnas. Aunque admiten que puede haber una diferencia importante entre quienes vayan en las primarias, que descuentan será menor que los que lo hagan en las generales.

Elecciones (Archivo/)

En el Frente de Todos reconocen el profundo malestar de la gente en las calles, tras más de un largo de pandemia, pero se aferran a la idea de que “se verá todo lo que se hizo para palear la situación”, tras lo que enumeran las medidas lanzadas desde marzo de 2020. En tanto que consideran que el temor a los contagios ya no sería la razón predominante para las posibles ausencias a los comicios, y en ese sentido resaltan el avance en la vacunación en las últimas semanas, así como que parece haberse demorado el eventual estallido de Delta, que en algún momento se barajó que coincidiría con los comicios.

Sin embargo, saben que conforme baja la preocupación por la situación sanitaria crece la de la económica y eso no los beneficia. Además de que profundiza apatía y abulia, frente al contexto actual, en el que muchos de sus votantes quedaron en una situación compleja.

La estrategia de JxC

En la coalición opositora hablan de una elección atípica, por la peste y el humor social. En las recorridas perciben un creciente malestar de los ciudadanos con la política. Además, apunta una fuente porteña, las elecciones legislativas de medio término suelen ser menos convocantes que los comicios en los que se votan cargos ejecutivos. Pero lo que más inquieta a los estrategas electorales de JxC es la chance de que los votantes decidan no participar en los comicios por temor a los contagios en los centros de votación.

Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli (Prensa Diego Santilli/)

Un armador del larretismo aventura que una baja concurrencia a las urnas “debería afectar” más a JxC que al Gobierno, sobre todo en la Capital, donde el electorado tiene una gran proporción de votantes mayores. En Uspallata señalan que solo un 19% de la población de la ciudad -585 mil personas- tiene entre 16 y 29 años. En las PASO, las personas mayores de 70 años o los integrantes de grupos de riesgo -con certificado médico- tendrán prioridad para votar durante la jornada.

Un día con Manes. La travesía del candidato multifacético que entusiasma al radicalismo

Con ese trasfondo, Horacio Rodríguez Larreta lanzará esta semana una campaña oficial para alentar la participación de los porteños en las PASO. Es probable, indican fuentes porteñas, que el ministro de Salud, Fernán Quirós, anuncie las medidas sanitarias que adoptará la Ciudad para garantizar “el voto seguro” en las primarias. Se trata de los protocolos que fijó la jueza electoral María Servini, para los comicios porteños.

Julia Pomares, jefa de asesores de Larreta, se puso al frente de la estrategia de la Ciudad para evitar una baja concurrencia. Apuntan a dos segmentos: los jóvenes y los mayores. “No queremos que desistan de ir a votar por temor”, remarcan desde el Ejecutivo porteño.

En paralelo, los candidatos de JxC en la Capital y el resto de las provincias pondrán énfasis en pedir a la población que asista a votar. A la campaña también se plegarán distintas organizaciones de la sociedad civil.

En el Frente de Todos, por otro lado, gran parte de la preocupación se la llevan los jóvenes, uno de los sectores en los que más se palpa el descontento con el gobierno y al que buscan interpelar con fuerza en las redes sociales.

El protocolo sanitario en la Ciudad

Más escuelas para votar

Para garantizar el distanciamiento social, habrá más escuelas para votar. Recomiendan revisar el padrón electoral, ya que podría haber cambios respecto de los comicios de 2019.

Prioridad para mayores o grupos de riesgo

Los mayores de 70 años o las personas que integren grupos de riesgo -deben presentar certificado médico- tendrán prioridad para votar durante la jornada electoral.

Protocolos

Se aplicará un protocolo de bioseguridad en las escuelas: habrá circulación unidireccional, señalética y un facilitador sanitario. El uso del barbijo será obligatorio.

Recomendaciones

Sugieren evitar el contacto directo con otra persona al colocar y retirar el DNI en la mesa. Además, piden cerrar el sobre sin usar saliva y llevar una lapicera para firmar.

Contagiados o aislados

No podrán votar aquellos que tengan Covid-19 o que estén aislados. Deberán justificar la no emisión del voto con un certificado dentro de los 60 días posteriores a la elección.

El voto es obligatorio

Votar es un derecho y una obligación para aquellas personas que tienen entre 18 y 70 años.