¿Por qué tengo tantos miedos? Cómo hacerle frente a los temores para vivir una vida plena

Muchas personas viven con miedo constante y eso las conduce al sufrimiento. Cuando uno experimenta miedo, suele evitar la situación a la que le teme. Por ejemplo, si alguien siente temor de hablar en público, evitará hacerlo; si alguien teme estar en espacios abiertos, evitará ir a esos lugares. Sin embargo, no todos expresan el temor que vivencian. Algunas personas son capaces de exteriorizarlo y lo verbalizan: “Tengo miedo”; mientras que otras no logran hacerlo y lo ocultan para disfrazarlo de agresión. Entonces, descalifican, critican, cuestionan a otros. Se trata de la emoción del miedo “camuflada”, revestida de una actitud agresiva.

El miedo al fracaso: cómo aprender de las equivocaciones para seguir adelante

La persona miedosa confunde lo posible con lo probable. Ahora bien, todo es posible, pero no todo es probable. ¿Es posible que un avión pierda el control y caiga en la terraza de mi edificio? Sí, es posible. ¿Es probable? Podría llegar a suceder una vez entre 1000 millones de veces… ¿Es posible que haya una explosión dentro de mi casa? Sí, es posible, pero las estadísticas demuestran que la posibilidad de que esto suceda es muy baja si todo está en orden.

Cuando se confunde lo posible con lo probable, el miedo se activa. Quien siente miedo cree que lo que está sucediendo no terminará jamás. Es decir, que lo ve como algo constante y eterno y lo convierte en catastrófico. Como consecuencia, cree que ese hecho afectará todas las áreas de su vida. Por esta razón, si logramos “triturar” cada miedo que tenemos (descatastrofizarlo) y pensarlo como una cosa más a solucionar, le otorgaremos el grado de situación temporal. Así no afectará las otras áreas de nuestra vida y podremos posicionarnos en un lugar en el cual conectar con nuestras capacidades y con las condiciones necesarias para enfrentar dicho temor sin vivir atados a él.

Obstáculos emocionales: ¿Por qué me trabo cuando quiero lograr algo?

Todos los seres humanos tenemos miedos, pero, cuando estos cobran una dimensión mayor (catastrófica) y no logramos reconocerlos y minimizarlos, quedamos atados a esta emoción. Nosotros “vemos” a través de las palabras, lo cual significa que nuestra realidad se manifiesta a través de las palabras que nos dicen y que nos decimos.

William James, el fundador de la psicología estadounidense, atendió en una ocasión a un joven con su salud muy deteriorada debido a las adicciones. Entonces le preguntó a su paciente: “Dígame, ¿cómo llegó usted a este estado?”. Esta fue la respuesta: “Doctor, mi padre nunca me amó ni me abrazó, y nos abandonó. ¿Qué quiere que haga con un padre así?”. Tiempo después atendió también al hermano de ese muchacho que era un joven entusiasta y trabajador, con valores y sueños. James le formuló la misma pregunta: “Cuénteme cómo llegó usted a ser de esta manera?”. Le contestó lo siguiente: “Lo que sucede es que tuve un papá que nunca sintió amor por mí y me abandonó”.

Seguros, inseguros y narcisistas: cómo la forma de comportarnos impacta en nuestra vida

Dos hermanos se enfrentaron exactamente a la misma situación, pero cada uno decidió adoptar una actitud distinta y realizó una lectura de la vida muy diferente.

Hoy tenés las herramientas que necesitás para hacerle frente a los miedos que te dañan y te limitan. No te resignes a vivir con miedo, hay una vida más allá de ellos que te espera.