Necesidad y urgencia

En la medianoche del lunes pasado salió el decreto de necesidad y urgencia por el que el Poder Ejecutivo Nacional autorizó el ingreso de público en el partido de hoy entre la Argentina y Bolivia. Se calcula que habrá 21.000 personas en el estadio de River con los invitados, protocolos y autoridades. Me pregunto: ¿por qué es necesario autorizar el ingreso de público al estadio, si el partido se transmite por televisión?; ¿por qué es urgente?; ¿quién tiene urgencia para que 21.000 personas concurran al estadio de River?

Hay cosas más necesarias y urgentes en el país y me parece una contradicción calificar como de “necesidad y urgencia” tanto una emergencia sanitaria como el permiso para el ingreso a un estadio de fútbol para presenciar un partido.

Carlos Alberto Castriota

ccastriota2004@yahoo.com.ar

Paridad de género

A raíz de la paradoja que se creó según los distintos escenarios que podría enfrentar el candidato a diputado Ricardo López Murphy, por los cuales, en uno de los casos, por ejemplo, quedaría por debajo de la segunda candidata en su propia lista interna, cabe preguntarse: ¿es más importante la paridad de género en la conformación de una lista que el derecho soberano del votante de elegir su candidato? ¿No se contradice dicha ley con la incorporación de la nomenclatura x (no binario) en el DNI? Siguiendo la lógica del cupo: ¿no quedará discriminada esa persona no binaria, que siendo una minoría, carece de un cupo en la conformación de las listas?

Admiro sistemas como el suizo, donde en cada elección legislativa se puede votar individualmente a cada candidato, tachando de la lista a los que no nos gustan y hasta reemplazándolos por alguno de otro partido.

Eso es libertad.

Ioana M. Padilla

ionapadilla@hotmail.com

Todo vale

La lectura del artículo del señor Luciano Román constituyó un bálsamo para la desazón que desde hace largo tiempo me acongoja y preocupa. Se ha llegado a esta situación de anomia social con la complicidad y el miedo de las clases gobernantes que se han sucedido en la conducción del país.

Complicidad, por la necesidad de conquistar masas electorales a fin de perpetuarse en el gobierno; miedo, por falta de valor para hacer cumplir las leyes y disposiciones que hacen a la vida en una sociedad civilizada. Todo está permitido, todo vale; no importa que se cometan hechos ilícitos, se falte a la verdad, se escalen posiciones mediante sobornos y dádivas, se ataque físicamente al adversario político o económico. No importa si sirve a sus fines, se hacen cómplices para obtener réditos aun a costa de su honorabilidad y decencia (que parece que poco les importa). Todos los partidos políticos que han pasado por el poder antes y ahora han evidenciado cometer hechos reprobables, algunos en mayor magnitud que otros, según sus orígenes populistas o cívicos, y como muestra solo basta observar el desarrollo de la actual campaña electoral, que produce náuseas por su temática y su lenguaje.

¡Que Dios nos proteja!

Julio C. Álvarez Vivar

jucealvi@gmail.com

Voto anticorrupción

Considero que la Argentina está desquiciada. ¿Por qué? Porque tenemos una vicepresidenta considerada por la Justicia como jefa de una asociación ilícita, que debería estar presa. Y una especie de presidente sin autoridad, sin palabra, maleducado, gritón y con una ideología perversa. Un Congreso plagado de legisladores serviles e inútiles. Un grupo de patoteros y sindicalistas violentos, que extorsionan a las empresas. Somos mayoristas en funcionarios corruptos. Con un sistema de justicia deplorable, que hace más de 20 años prostituyó y denigró las instituciones dejando presos sueltos, cajoneando causas, con sentencias que nunca llegan, cambiando jueces de jurisdicción para demorar expedientes, dando impunidad a los corruptos, no respetando la ley, que es lo más sagrado que debe tener una nación. Somos mudos testigos, diariamente, de medidas inconstitucionales y del incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos, y no pasa nada. En 18 meses fundieron dos cadenas internacionales, que cerraron 90 locales; además, 80.000 restaurantes, más de 350.000 comercios, 30.000 pymes, 500 concesionarias, frigoríficos, y un sinfín de empresas que quebraron por habernos encerrado. La inmoralidad de robarse las vacunas, con una compra poco transparente. Lo único que nos queda es defendernos con el voto si no queremos un país invivible, donde mande la corrupción.

Luis J. Ramos

luisramos1945@gmail.com

La democracia

La política, que debemos reconocer como imprescindible para cualquier sociedad, permite, lamentablemente, el surgimiento de figuras que, por razones a veces incomprensibles, pueden llegar a influenciar a algunos sectores de la comunidad, desencantada con la situación actual. La democracia es, sin duda, la mejor forma de gobierno, y es a través de esta que tenemos la posibilidad de desenmascarar a los arribistas con ansias de poder y que se creen los dueños de la verdad.

Silvio Kremenchuzky

skremenchuzky@gmail.com

Mujeres afganas

Las noticias publicadas sobre la situación en Afganistán nos llevan a reflexionar acerca de los derechos de las mujeres en el mundo. Poniéndonos en el lugar de ellas, proponemos el respeto a la voz de la mujer, la igualdad de derechos, el acceso a la educación y el trabajo, el respeto a la vida y la libertad de sus decisiones. Esto nos da la oportunidad de recordar los principales derechos humanos. La solución es empezar a respetar los derechos más básicos de las personas. Si cada uno se pregunta cómo podemos hacer para ayudarlas, la respuesta es: comencemos por respetar los derechos de los demás. Esto sería una gran suma de convivencia. Y a esto añadir campañas de apoyo para las mujeres, para que se las anime a seguir luchando por sus derechos y su libertad. Espero que lo podamos lograr entre todos, para un mejor futuro.

Carolina Martin

DNI 47.966.079

Sofia Colombati

DNI 47.727.050

En la Red Facebook

El lamento de una productora agropecuaria: “Mis hijos ya piensan en irse del país”

“Increíble. Lograr que un país ganadero se quede sin carne”- Antonio Bertolino

“Este gobierno no sabe que si el campo no trabaja, la ciudad no come”- Fabiana Banegas

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