A un mes del inicio de la inoculación contra Covid-19 de los adolescentes con factores de riesgo y a dos meses de la donación de 3,5 millones de vacunas de Moderna previstas para esa población, vuelve a aparecer la preocupación, la angustia y el enojo entre los padres de esos chicos de entre 12 y 17 años. Como con el resto de las vacunas, se empezó a cumplir el intervalo para la segunda dosis y no reciben los turnos, faltan las dosis en los vacunatorios o tienen que deambular hasta encontrar dónde abrieron viales multidosis para aplicar en el día. Sin embargo, el Gobierno informó que distribuyó el 95% de las dosis.

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Anteayer, cumplido ese intervalo, familias de la Red VacunaMe solicitaron la segunda aplicación en vacunatorios de distintos lugares del país, como el que funciona en el predio de La Rural, en el barrio de Palermo. Desde la Jefatura de Gobierno porteño indicaron que se habían habilitado 7560 turnos para ayer en Parque Roca, Costa Salguero (acceso vehicular) y el Club San Lorenzo. Hoy, prevén unos 3640 en Costa Salguero y La Rural y, mañana, otros 1400 en Costa Salguero. Indicaron que 15.457 chicos con factores de riesgo recibieron la primera dosis de Moderna desde que el distrito habilitó la inscripción el 29 de julio en buenosaires.gob.ar/vacunacovid.

Francisco da Giau, de la Red VacunaMe, consideró “un desastre” la vacunación con segundas dosis de los chicos con factores de riesgo. “En la mayoría de las provincias, hay chicos con el intervalo (entre dosis) vencido y no explican por qué. Hay familias que están yendo directamente a los vacunatorios –agregó–. Por eso, en los próximos días, como en La Plata, donde el lunes tienen que empezar con las segundas dosis, vamos a ir a los vacunatorios y no nos vamos a retirar hasta que vacunen a los chicos. Primero, porque nuestros chicos tienen marcado en el almanaque cuándo tienen que volver al colegio o el centro de día y esto retrasa esa vuelta. En segundo lugar, porque las vacunas de Moderna están hace dos meses y no entendemos por qué está tan mal organizado el sistema.”

LA NACIÓN consultó al Ministerio de Salud sobre el avance de la campaña de vacunación, sin respuesta hasta el cierre de esta nota. La administración de las vacunas depende de cada jurisdicción.

Los casos

Anteayer, en el Centro de Convenciones Gala, de Resistencia, Chaco, había carteles que advertían: “Moderna no hay hasta nuevo aviso”. Una mujer se presentó con su hijo con síndrome de Down con los 28 días cumplidos desde la primera aplicación, como es el período recomendado para completar el esquema con Moderna, y le dijeron que no podían vacunarlo por falta de dosis. Todo quedó certificado por escribano y registrado en dos videos.

Resistencia. Chaco.
No hay vacunas para menores en riesgo.
Certificado por escribano.
¿Donde están? @jmcapitanich#VacunaMe pic.twitter.com/L5hJeIcdVb

— chicos en riesgo (@vacuna_me) August 31, 2021

Frente a la Quinta Presidencial de Olivos, nueve familias que habían recibido los últimos turnos del día para la sede de PAMI sobre la avenida Maipú al 2100 tampoco lograron vacunar anteayer a sus hijos. Pasadas las 18, el coordinador les explicó que eran menos que la cantidad necesaria para abrir, a esa hora, un vial con hasta 15 dosis. Una de las madres, Gabriela Cruz, fue ayer con Benjamín, a las 9, a Tecnópolis. Su hijo, de 13 años, tiene una inmunodeficiencia y depende de la administración de gammaglobulina cada 28 días para que su cuerpo pueda combatir cualquier infección. Toda demora en la vacunación, afecta también su tratamiento porque debe separarse una semana.

Vicente López. Provincia de Buenos Aires.
¿Por qué dejan vencer la segunda dosis y no vacunan a los menores en riesgo? @Kicillofok #VacunaMe pic.twitter.com/xd9832mMnz

— chicos en riesgo (@vacuna_me) August 31, 2021

Sin turno, como los chicos de otras familias de diferentes localidades del conurbano en la misma situación, Benjamín pudo recibir su segunda dosis con el primer vial que prepararon los vacunadores en ese predio de Villa Martelli.

Las historias se van repitiendo en otras provincias. En Salta, padres le enviaron una carta documento al ministro de Salud, Juan José Esteban Quinteros, para solicitarle información sobre las previsiones para la aplicación de segundas dosis porque se estaban usando las vacunas para menores sin factores de riesgo, de acuerdo con una copia de listados que pudo ver LA NACION. El principal temor es que se repita con sus hijos el retraso que existe con las segundas dosis de Sputnik V y AstraZeneca.

En Azul, Bahía Blanca y Chivilcoy, por ejemplo, hay chicos que superaron esos 28 días de espera y lo mismo sucede en localidades de Mendoza, Río Negro, Entre Ríos, Córdoba y otras provincias.

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Distribución

El gobierno nacional distribuyó 3.327.020 dosis de Moderna, es decir, el 95% de los 3,5 millones de unidades que donó Estados Unidos. Un mes pasó hasta que el Consejo Federal de Salud (Cofesa) habilitó la inscripción para los adolescentes con problemas de salud, que la cartera sanitaria nacional estimó en hasta 300.000 chicos. Había que reservar 600.000 dosis de esa donación, o el 17%, para asegurar la vacunación en ese grupo.

El 28 de julio, el ministerio a cargo de Carla Vizzotti empezó a enviar las primeras 901.040 dosis a las provincias. A la semana, se anunció la distribución de 1.514.940 dosis más, con la recomendación a los distritos de completar los esquemas en los mayores de 50 que hacía meses habían recibido la primera dosis de Sputnik V o AstraZeneca. La semana pasada, se difundió el detalle de la distribución de otras 901.040 dosis. Quedaría un stock de 172.980 dosis.

“Lo mío es anecdótico comparado con lo que les pasa a otros chicos y sus familias”, dijo Cruz, madre de Benjamín. “Pedimos un empadronamiento antes de que distribuyeran las dosis. Las autoridades tuvieron tiempo para contar con toda la información de los chicos necesaria para cuidarlos en esta pandemia. El resultado es esta angustia y desgaste que le imponen a familias que no dan más, que durante años tienen que pelear con las coberturas, por los certificados de discapacidad, por todo. Por qué no hacerle alguna vez la vida más fácil para estos chicos y sus familias”, agregó la docente de nivel inicial en la provincia. Hace tres meses, recibió la primera dosis de Sputnik V y aún espera el turno para la segunda. “Hoy [por ayer], Benjamín, pudo vacunarse, pero la mayoría de los padres están mirando la aplicación y siguen esperando el turno. Es lo que más dolor me da.”