Después del shock inicial, los confinamientos y una serie de temporadas distintas, con desfiles grabados y lookbooks colgados en la web, la alta costura volvió a brillar en París. A causa del coronavirus, las maisons tuvieron que esperar un año y medio para mostrar sus colecciones en vivo (la última semana del haute couture con desfiles presenciales fue en enero de 2020), pero el delay valió la pena. Las grandes firmas lograron sacarnos del sopor pandémico y nos invitaron a soñar con la nueva normalidad.

La pasarela de Christian Dior. María Grazia Chiuri puso en valor la dimensión artesanal de la alta costura y la cadena invisible de personas que hacen posible este fabuloso arte. Inspirada por las largas camintas que nos salvaron durante el lockdown, la italiana hizo foco en el día y presentó una serie de tapados y capas de tweed (izquierda), que contrastaban, de manera equilibrada, con los vestidos, fluidos y livianos (derecha). (Getty Images/)
Izquierda: Sofía Sánchez de Betak había hablado de sus pocas ganas de volver a los trotes de fashion week, pero se ve que su cariño por la directora creativa de Dior pudo más. Centro: la también argentina Sofía Achával de Montagu ocupó un lugar en primera fila con Chufy. Derecha: Jennifer Lawrence voló a París para ver el show y deslumbró con un vestido New Look, la tipología con la que Dior torció el rumbo de la moda tras la Segunda Guerra. (Getty Images/)
Izquierda: una de las pocas que logró el título de “supermodelo” en los 90, Ámber Valletta asistió a una comida de Louis Vuitton vestida por la etiqueta. Centro: la firma presentó una nueva colección de perfumes, Les Extraits Collection, durante fashion week. Sophie Turner asistió con su marido, Joe Jones. Derecha: Katy Perry y Orlando Bloom también estuvieron invitados. (Getty Images/)

La vuelta fue híbrida. Algunas casas, como Christian Dior, Chanel y Balenciaga apostaron al show clásico, con un público reducido, barbijos y distancia social, y otros, como el siempre romántico Giambattista Valli, o la vanguardista Schiaparelli avanzaron con sus presentaciones de manera virtual. Más allá de la modalidad del show, al repasar las colecciones otoño 2021, queda claro que los directores creativos volvieron a los archivos de las firmas que lideran en busca de inspiración y le dieron forma a propuestas exquisitas y clásicas.

Elie Saab estuvo entre quienes prefirieron revelar sus diseños de manera digital. Titulada “Brotes de esperanza”, la colección del libanés fue una oda a los comienzos. Flores exquisitas, pétalos y ramas «pintaron” un paisaje impresionista sobre sus clásicos trajes de gala, soñados para una futuro pospandémico de grandes ocasiones, brindis y renacimiento. (RABEE YOUNES/)
Izquierda: el italiano Giambattista Valli eligió el Espace Niemeyer, en París, para presentar su colección de manera virtual. Centro: al mando de la casa que fundó Elsa Schiaparelli en 1927, Daniel Roseberry se preguntó qué iba a pasar si combinaba un poco de Manet con Lacroix y algo de los 80 con un pizca de “matador” y el resultado fue una colección de otro planeta. Derecha: a sus 23 años, la argentinísima Cynthia Arrébola tuvo el privilegio de abrir el show de Giorgio Armani.

Hubo dos excepciones. Demna Gvasalia, el diseñador georgiano a cargo de Balenciaga desde 2015, y Daniel Roseberry, el norteamericano apuntado en Schiaparelli en 2019, trascendieron el homenaje e impactaron con colecciones de avanzada. Ambas propuestas estuvieron alineadas, en simultáneo, al ADN de las casas que representan y a un futuro pos pandémico de goce y juego.

El desfile de Zuhair Murad fue a cielo abierto. Un año atrás, el creador libanés perdió su histórico atelier (y todo su archivo) en la megaexplosión que devastó Beirut. Trabajar en una nueva propuesta couture le dio alegría y fuerzas. “Mis clientas quieren volver a disfrutar de la vida, salir y verse fenomenales”, contó, tras presentar una colección lujosa y opulenta. (Getty Images/)
A cargo de la maison que fundó Cristóbal Balenciaga desde 2015, el georgiano Demna Gvasalia presentó la primera colección couture de la firma en más de 50 años. Lo hizo en silencio, como lo hacía el genial couturier, quien prefería que no haya música durante sus desfiles para que el público prestara atención a la línea, el corte y la presencia de su ropa.
El cierre de Chanel. Virginie Viard eligió las escalinatas del Palais Galliera para presentar la propuesta couture que ideó para la casa que lidera desde la muerte de Lagerfeld. La diseñadora confió en el trabajo de las mejores casas de bordados de París y de los artesanos de Lemarié (son especialistas en plumas y flores) para crear una colección de espíritu impresionista y clásica, inspirada en los hits de la maison. (Getty Images/)
Izquierda: Alexandra de Hannover voló a la capital francesa para ver algunos shows. Centro, izquierda: la actriz francesa Carole Bouquet estuvo entre las invitadas a la presentación de Chanel. Es suegra de Charlotte, la hermana mayor de la princesa Alexandra. Centro, derecha: una “veterana” en los catwalks de París, la argentina Mica Argañaraz participó del desfile de Chanel. Derecha: en la era Viard, los tailleurs de tweed se llevan oversized, con falsos mohawks y guillerminas. (Getty Images/)
La tapa de la revista ¡Hola! Argentina de esta semana