Este viernes se vio un comienzo atípico de Pasapalabra, el programa que conduce Iván de Pineda en Telefe. Mientras el conductor se acercaba al set de grabación se encontró con Gustavo Conti, Tamara Paganini, Santiago Almeyda y Silvina Scheffler, los primeros participantes de Gran Hermano, y recorrió junto a ellos “la casa más famosa del país”.

Entre chistes, los participantes describieron cómo fueron sus días de encierro en el reality que fue emitido hace 20 años. Así se develó una anécdota con Diego Armando Maradona y cómo fue el primer beso entre Conti y Ximena Capristo. Además, el conductor usó el confesionario para descargarse y los invitados lo nominaron para abandonar el estudio.

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“¿Qué hacen ahí?”, les preguntó De Pineda a los primeros que vio sentados en las mesas del jardín de la casa. “Somos locales acá, 20 años van a ser”, respondió Conti.

“¿Esta es la casa posta?”, quiso saber el conductor. “Sí, esta es la casa. Es nuestra casa, sí”, definió Paganini, en medio de la emoción, mientras sus amigos cantaban al grito “de los locales”.

“¿Querés que te cuente un secreto?”, dijo Conti mientras invitaba a Iván a un rincón del patio para recordar el punto exacto donde estaban el pasillo y el establo y, enfrente, el lugar donde besó “a la negra”. “No me preguntes la fecha”, le pidió.

Almeyda revivió un momento histórico del ciclo que vivieron junto al Diez. “Nos encerraron a todos en un cuarto, a los 12. Después de 50 días vimos a una persona encapuchada así, haciendo un gesto. Nosotros veíamos de atrás y salimos todos y decimos: ‘Hay una persona afuera’. No entendíamos nada, porque no éramos nosotros. Se dio vuelta y era el Diego. Olvidate”, narró.

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El confesionario

A lo largo del programa, los participantes fueron dando más detalles sobre la vida dentro de la casa. En medio de la indignación por los errores que cometían los participantes de Gran Hermano, De Pineda pidió que viniera “el confesionario”.

Simulando estar en una de las instancias más recordadas del reality show, el conductor manifestó: “Le ponés garra, de que vayan para adelante. Hacés morisquetas, los ayudás un poco, dentro de lo posible, tratás de ser ecuánime”. La voz en off le respondió que no era su función tratar de que le vaya bien a todo el mundo. “Pero uno trata que le vaya bien a todo el mundo y que la pasen bien”, justificó.

“Si ellos juegan mal la culpa es de ellos, no es tuya”, agregó la locutora. “Pero no están jugando mal. Lo están haciendo bien”, añadió Iván sobre los 17 juegos que tienen que superar los concursantes de Pasapalabra. “No puedo dominarlo”, admitió, en medio del lamento y la parodia. Minutos después, nominó a Gustavo Conti, quien al final pasó a tener un rol fundamental en la noche.

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Iván abandonó la casa

“Quiero quejarme, porque la verdad no quiero estar más en esta situación. El problema mío se llama Iván de Pineda”, dijo el actor que protagonizó la segunda edición de GH, en 2001. La sorpresa del conductor fue tal que apenas alcanzó a decir: “¿Qué?”. Sin embargo, Conti justificó su decisión: “Me ningunea porque digo varilla con be larga y me hace sentir mal. Yo la tenía con be larga”. Luego, remató: “Quiero nominar a Iván de Pineda, pero quiero hacer la fulminante. Te fulmino De Pineda”.

Iván de Pineda fue obligado a abandonar «la casa» y Conti tomó su lugar (Captura de TV/)

El resto de los invitados terminaron dividiendo su voto entre Iván, Gustavo y Tamara, pero fue el conductor quien tuvo que abandonar el estudio por unos minutos a pedido de la producción. “Me siento como en casa”, dijo Paganini mientras De Pineda se marchaba con la silla en el hombro, y pasó a ser la coconductora junto a Conti.