Un joven murió y otros dos resultaron heridos de bala tras un tiroteo durante una fiesta en una casa del partido de Esteban Echeverría. Por el hecho fueron detenidos un oficial de la Policía de la Ciudad y un amigo suyo, que también sufrieron lesiones por disparos de arma de fuego, informaron fuentes policiales y judiciales.

Aunque en un primer momento se investigó la hipótesis de que el efectivo se había resistido al intento de robo de su moto, los testimonios apuntaron a que no hubo ningún asalto, sino que se trató de una pelea por otros motivos.

La presunción es que el policía y un amigo suyo fueron echados de la fiesta cuando acusaron a uno de ellos de orinar una cama y un televisor del dueño de casa. Y que, poco después, el dúo regresó, y eso dio paso a un enfrentamiento armado con final sangriento.

Según fuentes judiciales y de la policía bonaerense, el hecho ocurrió esta madrugada en una vivienda situada en la calle Vía Monti, casi esquina Del Progreso, en la localidad de Villa Transradio.

Todo comenzó cuando un llamado al 911 alertó sobre un tiroteo en el lugar, por lo que personal de la comisaría 3a. de Esteban Echeverría se trasladó hasta allí y en la vereda de enfrente a la casa halló a un joven inconsciente, con una herida de bala en el abdomen y tirado en el suelo, junto a una moto Honda Tornado roja y blanca y sin patente.

A los pocos metros, en el patio delantero de una vivienda lindera los efectivos encontraron a un joven de 21 años, identificado por la Justicia como Camilo Farías, oficial de la Policía de la Ciudad, también herido de bala en el abdomen y armado con su pistola reglamentaria.

Según las fuentes, el efectivo denunció que se había producido un enfrentamiento y que habría otros sospechosos heridos.

De acuerdo a voceros de la Policía de la Ciudad, este oficial, que presta servicios en la Comisaría Vecinal 4A, aparentemente sufrió el intento de robo de su moto y en esas circunstancias resultó baleado.

Ante esta situación, el policía baleado fue trasladado en ambulancia al Hospital Santamarina, de Esteban Echeverría, donde fue intervenido quirúrgicamente y quedó internado fuera de peligro; mientras que al otro herido lo llevaron al Ballestrini, de La Matanza, en el que permanece alojado en grave estado.

A su vez, dos jóvenes, Ramón y Pablo, ingresaron heridos de bala al Santamarina, en tanto que un amigo de estos, Yahir Ayala, fue llevado al Ballestrini, donde los médicos constataron su muerte producto de un disparo en el pecho.

Desmanes, regreso y epílogo letal

Una fuente judicial explicó a Télam que estos tres amigos se encontraban en una fiesta que se llevaba a cabo en la casa de la calle Vía Monti, casi Del Progreso, a la que también concurrió el policía porteño, un amigo de este –que resultó ser el otro joven que terminó baleado en la vereda de enfrente de la vivienda– y unas chicas.

De acuerdo a loes testigos, el enfrentamiento se produjo cuando el amigo del policía aparentemente orinó en la cama y sobre el televisor del dueño de la casa y ambos fueron echados de la fiesta.

Al parecer, el efectivo y su acompañante se fueron, pero regresaron a los pocos minutos y en esas circunstancias se produjo el tiroteo dentro de la vivienda, en la que Ayala y sus dos amigos, fueron baleados.

Siempre sobre la base de esta hipótesis principal, ante estos disparos, desde el interior de la casa repelieron la agresión a los tiros, y así el policía y su amigo terminaron heridos fuera de la misma.

Por su parte, el herido Pablo, que sufrió impactos en la espalda y un pie, fue dado de alta y esta tarde declaró sobre lo ocurrido ante el fiscal Fernando Semisa, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°4 descentralizada de Esteban Echeverría, perteneciente al Departamento Judicial Lomas de Zamora.

La fuente judicial consultada señaló que a partir de los testimonios recabados el policía porteño y su amigo quedaron aprehendidos por el homicidio de Ayala y las heridas a los dos amigos de este. Serán indagados cuando el estado de salud de ambos mejore y estén en condiciones de hacerlo.

A su vez, el fiscal continúa con las diligencias para saber quiénes dispararon contra el policía y su amigo, ya que en la escena del crimen solo se secuestró la pistola reglamentaria del efectivo.