Un hombre camina por la calle en medio de la feroz tormenta
(Eric Gay/)

La tormenta tocó tierra el mismo día del año que el huracán Katrina, que arrasó Luisiana y Mississippi 16 años antes. Sus vientos de 230 kilómetros (150 millas) por hora igualaron la marca del quinto huracán más fuerte que jamás ha golpeado el territorio continental de Estados Unidos.

Un edificio histórico se derrumbó por la fuerza del viento en Nueva Orleans (STAFF PHOTO BY MAX BECHERER/)

Tras tocar tierra, dejó sin electricidad a toda Nueva Orleans e inundó poblaciones costeras de Luisiana en su letal ruta por la costa del Golfo de México, que aún amenazaba con más destrucción.Los meteorólogos advirtieron de fuertes vientos, intensas lluvias que podrían provocar inundaciones y una peligrosa marejada ciclónica mientras Ida continuaba su avance por el sureste de Luisiana antes de llegar a Mississippi.

La policía recorre las zonas más afectadas en busca de personas atrapadas bajo los escombros (Eric Gay/)

En Luisiana ya se atribuía al menos una muerte a Ida.

El apagón en Nueva Orleans aumentó la vulnerabilidad de la ciudad a las inundaciones y dejó a miles de personas sin aire acondicionado ni refrigeradores en medio del calor abrasador del verano.

Una camioneta quedó sumergida en una zanja al lado de un de las principales carreteras (Steve Helber/)

La tormenta empujó tanta agua hacia la desembocadura del Mississippi que invirtió el flujo del caudaloso río y dejó sin luz a Nueva Orleans, cortando el suministro de emergencia para el crucial sistema de drenaje de la ciudad.

Bomberos trabajan en las zonas más afectadas removiendo la gran cantidad de árboles caídos por la fuerza del vienro (MARK FELIX/)

Las lluvias torrenciales seguían cayendo el lunes mientras la tormenta se movía despacio hacia el norte. En algunos lugares se esperaban hasta 60 centímetros de agua, y los reportes de carreteras y viviendas inundadas se multiplicaban.

Un trabajador de servicios públicos fotografía las olas cuando chocan contra un malecón en el puerto deportivo de la ciudad (Steve Helber/)

Ida se convirtió por fin en tormenta tropical 16 horas después de tocar tierra en Luisiana como huracán de categoría 4. Sus vientos máximos sostenidos eran de 97 kilómetros (60 millas) por hora el lunes por la mañana, y los expertos esperaban que se debilitara con rapidez aunque siguiera dejando lluvias torrenciales en una amplia zona.

El frente de un edificio colapsó y aplastó los autos que se encontraban estacionados en la puerta (SCOTT OLSON/)
Así se veía el centro de Nueva Orleans en medio de la tormenta (Brandon Bell/)
Dos hombres caminan por calles inundadas cerca del lago Pontchartrain (Gerald Herbert/)
Varias personas caminan por las calle de NuevaOrleans en busca de un lugar donde refugiarse (BRANDON BELL/)
Varios autos atraviesan una calle inundada en Nueva Orleans (Justin Mitchell/)
Vista de las calles inundadas por la marejada ciclónica del huracán Ida (Justin Mitchell/)

Fotos: AP, AFP y Getty Images

Edición fotográfica: Fernanda Corbani