SAN SALVADOR, 6 sep (Reuters) – El Salvador se convertirá el
martes en el primer país del mundo en reconocer el bitcóin como
moneda de curso legal, una medida que, según el presidente Nayib
Bukele, ahorrará a los salvadoreños que viven en el extranjero
millones de dólares en comisiones por el dinero que envían a
casa.

Pese a la popularidad de Bukele, la medida ha sido recibida
con escepticismo por muchos salvadoreños que están preocupados
por la volatilidad de la criptomoneda y por cómo funcionará su
plan.

A continuación, algunos de los pros y contras que han
surgido sobre el plan de El Salvador, lanzado en junio.

Remesas

El año pasado los salvadoreños enviaron a casa casi 6,000
millones de dólares desde el extranjero, sobre todo desde
Estados Unidos. La suma equivale a cerca del 23% del Producto
Interno Bruto del país.

Bukele dijo el mes pasado que el bitcóin aportaría «enormes
beneficios» porque permitiría a los salvadoreños ahorrar los 400
millones de dólares que, según él, se gastan cada año en
comisiones por remesas.

Pero muchas de las mismas personas que envían o reciben
dólares a El Salvador desconfían del bitcóin. En tanto, datos
del Banco Mundial (BM) muestran que los costos de las remesas
del dolarizado país centroamericano ya son de los más bajos del
mundo.

Huella de carbono

El plan de bitcóin de El Salvador ha puesto bajo la lupa el
impacto medioambiental de las criptomonedas y el BM ha señalado
estos posibles efectos adversos entre sus preocupaciones.

Extraer moneda digital del ciberespacio requiere grandes
cantidades de energía y las emisiones mundiales de CO2 de la
industria del bitcóin se han elevado a 60 millones de toneladas,
equivalente a los gases de escape de unos nueve millones de
coches, según un reporte de marzo de Bank of America.

Bukele trató de contrarrestar las preocupaciones sobre la
sostenibilidad diciendo en junio que había dado instrucciones a
la empresa estatal de electricidad geotérmica LaGeo para que
desarrollara un plan para ofrecer instalaciones de minería de
bitcóin utilizando energía renovable de los volcanes del país.

Cumplimiento normativo

Si bien los defensores presentan al bitcóin como una
innovación que es independiente del capricho gubernamental, ha
provocado advertencias de que podrían aumentar los riesgos
regulatorios, financieros y operativos para las instituciones
financieras, entre ellas las normas internacionales contra el
lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

En junio, la agencia calificadora Fitch Ratings señaló que
«las ganancias de capital no serán gravadas y los impuestos se
pueden pagar en bitcóins, lo que podría atraer entradas
extranjeras de bitcóins al país. Esto puede aumentar los riesgos
de que los ingresos de actividades ilícitas pasen a través del
sistema financiero salvadoreño».

El Fondo Monetario Internacional ha citado preocupaciones
legales sobre la adopción de bitcóin en medio de sus
conversaciones con El Salvador sobre un acuerdo de
financiamiento de casi 1,000 millones de dólares, que sigue
pendiente.

Después de que se aprobó la ley de bitcóin de Bukele, la
agencia Moody’s rebajó la calidad crediticia de El Salvador. Los
bonos del país denominados en dólares también se han visto
presionados.

Divisas

Bukele ha creado un fideicomiso de 150 millones de dólares
para permitir la conversión de bitcóins en dólares, pero
persisten las dudas sobre cómo el país evitará los riesgos
vinculados a las fuertes fluctuaciones de la moneda digital,
cuyo valor puede variar en cientos de dólares en un día.

Fitch argumentó que bitcóin sería negativo para las
compañías de seguros salvadoreñas expuestas a la moneda debido a
un mayor riesgo cambiario y de volatilidad de las ganancias.

«Las aseguradoras que mantienen bitcóin en sus balances
durante períodos prolongados estarán muy expuestas a la
volatilidad de sus precios, lo que aumentará el riesgo de los
activos», dijo Fitch el mes pasado.

Aún así, para aquellos que tienen bitcóins, ha demostrado
ser un medio de pago popular en El Zonte, una ciudad costera que
fue uno de los trampolines para la criptomoneda en El Salvador.

Siempre que no haya inconvenientes con la convertibilidad,
eso ha estimulado la esperanza de que pueda ser una importante
fuente de divisas.

(Compilado por Dave Graham y Anthony Esposito; Traducido por
Adriana Barrera y Miguel Angel Gutiérrez)