Costa estadounidense del golfo de méxico se prepara para huracán ida tras paso por cuba

Por Maria Caspani y Steve Gorman

28 ago (Reuters) – El huracán Ida se intensificó el sábado
sobre las cálidas aguas del Golfo de México y apuntaba a la
costa estadounidense, provocando que decenas de miles de
trabajadores de la energía en Luisiana y en alta mar fueran
evacuados a un lugar seguro.

Los meteorólogos dijeron que podría tocar tierra en Estados
Unidos como una tormenta de categoría 4 «extremadamente
peligrosa» en la escala de cinco niveles de Saffir-Simpson,
generando vientos de 225 kilómetros por hora, fuertes
precipitaciones y una marejada que podría sumergir gran parte de
la costa de Luisiana bajo varios metros de agua.

El ritmo de Ida se aceleró durante la noche, con vientos
máximos de 140 km/h mientras se dirigía hacia el noroeste, dijo
el sábado por la mañana el Centro Nacional de Huracanes (CNH).
La tormenta seguirá intensificándose con rapidez sobre las aguas
del Golfo de México, que están varios grados por encima de lo
normal, antes de tocar tierra en la noche del domingo.

Las inundaciones causadas por la marejada ciclónica de Ida
-marea alta impulsada por los vientos del huracán- podrían
alcanzar entre 3 y 4,5 metros alrededor de la desembocadura del
río Mississippi, con niveles más bajos extendiéndose hacia el
este a lo largo de las costas adyacentes de Mississippi y
Alabama, informó el CNH.

Las autoridades ordenaron evacuaciones generalizadas de
áreas bajas y costeras, provocando un éxodo que hizo que las
estaciones de gasolina se quedaran sin combustible y se formaran
enormes filas de vehículos en las carreteras que salen de la
costa.

Los servicios públicos estaban incorporando personal y
equipos adicionales para prepararse para restaurar la
electricidad cuando pase la tormenta. Los meteorólogos esperan
que el viento deje sin suministro eléctrico a cientos de miles
de hogares en el área.

Hailey DeLaune, una residente de 29 años, dijo a Reuters que
pasó la noche del viernes junto a su prometido tapando las
ventanas de su casa en Gulfport, Mississippi, y reuniendo
provisiones para capear la tormenta.

«Los huracanes siempre han sido parte de mi vida», dijo la
profesora de teología, que nació durante el huracán Andrew de
categoría 5 en 1992. «Simplemente revisa la lista y espera lo
mejor».

El gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, cuyo estado se
está recuperando de una crisis de salud pública derivada de una
cuarta ola de la pandemia de COVID-19, instó a los residentes a
prepararse para el huracán de inmediato.

«Ahora es el momento de terminar sus preparativos», dijo en
una conferencia de prensa el viernes. «Mañana por la noche deben
estar donde pretendan pasar la tormenta».

Edwards declaró el estado de emergencia y el presidente de
Estados Unidos, Joe Biden, emitió una declaración de emergencia
federal previa a la llegada de Ida a petición de Edwards.
Asimismo, autorizó al Departamento de Seguridad Nacional y a la
Agencia Federal para la Gestión de Emergencias a coordinar los
esfuerzos de socorro en casos de desastre en el estado.

El gobernador dijo también que autorizó la activación de los
5.000 soldados de la Guardia Nacional de Luisiana para
despliegues de emergencia si fuera necesario.

Las compañías de energía estadounidenses redujeron la
producción de petróleo en alta mar en casi un 60% y las
refinerías de gasolina estaban recortando las operaciones en sus
plantas de Luisiana en el camino de la tormenta. Algunos precios
del combustible subieron en previsión de pérdidas de producción.

El viernes, Ida pasó por la pequeña Isla de la Juventud de
Cuba, en el extremo suroeste de la nación caribeña, derribando
árboles y arrancando techos de viviendas.

Jamaica quedó anegada por fuertes lluvias y hubo
deslizamientos de tierra tras el paso de la tormenta. Muchas
carreteras estaban intransitables, lo que obligó a algunos
residentes a abandonar sus hogares.

Ida, la novena tormenta con nombre y el cuarto huracán de la
temporada del Atlántico de 2021, podría superar la fuerza del
huracán Laura, la última tormenta de categoría 4 en azotar
Luisiana, para cuando toque tierra, dijeron los meteorólogos.

(Reporte de Rich McKay en Atlanta, Brendan O’Brien en Chicago,
Arpan Varghese en Bengaluru, Nelson Acosta en Cuba y Kate
Chappell en Jamaica; escrito por Maria Caspani, Steve Gorman y
Frances Kerry; editado en español por Carlos Serrano)